Clima / Paisaje

En estas tierras, clima y paisaje van de la mano. No se comprendería la exuberante vegetación de primavera sin los condicionantes climáticos que la alimentan. Otoños, inviernos y primaveras lluviosas con temperaturas suaves con veranos relativamente secos y templados son a grandes rasgos las características climáticas de las Rías Baixas. 

Esta elevada pluviosidad da origen a unos terrenos desgastados en nutrientes, colinas suaves, ríos, regatos. Incluso el asentamiento poblacional está intimamente ligado a la fácil disponibilidad de agua.

El valle del Salnés viene originado por un hundimiento tectónico y posterior acción erosiva de los ríos Umia y Ulla. Las tierras bajas son fértiles, que unido a un clima muy venigno da un gran potencial hortícola. Las laderas y terrenos más accidentados son propicios para el asentamiento de viñedos, donde la orientación, insolación y, otra vez, el clima, hacen de estas tierras un lugar óptimo para el cultivo de la viña. 

Y Seguramente la variedad que mejor encaja con este potencial natural sea la uva albariño, que conjugando los suelos graníticos y arenosos con la cercanía del océano Atlántico da esta explosión de frescura y autenticidad que plasmamos en nuestros vinos.